En el sur de Florida, la temporada de huracanes forma parte de la vida cotidiana. La temporada de huracanes del Atlántico va del 1 de junio al 30 de noviembre, lo que significa que prepararse no es algo que se haga una sola vez, sino que es una rutina anual.
Para las personas mayores y sus cuidadores, esa rutina puede resultar especialmente abrumadora. Según un estudio de AARP, aunque el 59 % de los adultos de 50 años o más se sienten seguros a la hora de afrontar un desastre natural, menos de un tercio ha elaborado un plan de emergencia completo.
Si vives en tu propia casa a medida que te haces mayor, tienes alguna enfermedad crónica, usas ayudas para la movilidad o cuidas de un ser querido a distancia, prepararte para un huracán no se limita solo a tener agua embotellada y pilas. Se trata de asegurarte de que tus necesidades sanitarias, los medicamentos, el transporte, la comunicación y los sistemas de apoyo estén listos antes de que llegue la tormenta.
La buena noticia es que un plan práctico puede hacer que las emergencias parezcan menos caóticas. Aquí te digo por dónde empezar.
¿Por qué las personas mayores necesitan un plan de emergencia diferente?
Para las personas mayores, una lista básica de preparativos para huracanes no suele ser suficiente. Las personas mayores se enfrentan a riesgos mayores durante y después de una tormenta, lo que requiere una planificación adicional:
- Medicamentos y rutinas médicas: las dosis olvidadas, los medicamentos que hay que guardar en la nevera, la oxigenoterapia, la diálisis, el cuidado de heridas y otras necesidades médicas que dependen del tiempo pueden convertirse rápidamente en urgencias cuando cierran las farmacias, se retrasan los envíos por correo o se va la luz.
- Movilidad y transporte: La movilidad limitada dificulta la evacuación rápida, el transporte de suministros pesados o el uso del transporte público durante una emergencia.
- Cambios cognitivos: En el caso de las personas con demencia o deterioro cognitivo, la confusión y la ansiedad que acompañan a una tormenta (o a un entorno desconocido en un refugio) pueden agravar los síntomas.
- Aislamiento social: Es posible que las personas mayores que viven solas no tengan a nadie cerca que se preocupe por ellas antes o después de la tormenta.
- Riesgo de calor: Con la humedad que hay en Florida, quedarte sin aire acondicionado después de una tormenta puede provocar rápidamente agotamiento por calor o un golpe de calor.
Si te anticipas a estos riesgos, podrás reducir considerablemente el peligro y el estrés cuando se avecine una tormenta.
Cómo elaborar tu plan de emergencia
Un buen plan de emergencia responde a tres preguntas básicas: ¿Cuál es mi riesgo? ¿Me quedaré donde estoy o evacuaré? ¿Quién me ayudará a comunicarme y a llevar a cabo el plan?
Conoce tu riesgo
El primer paso para prepararte es conocer el riesgo al que está expuesta tu vivienda, no solo Florida en general. Usa la herramienta de búsqueda de zonas de evacuación del Departamento de Gestión de Emergencias de Florida para averiguar en qué zona estás. Las propiedades de la zona A son las que corren mayor riesgo y, por lo general, se les ordena evacuar en primer lugar; las zonas B a F presentan un riesgo cada vez menor. También es importante recordar que las inundaciones suelen suponer una amenaza mayor para la vida que los daños causados por el viento. Para las personas mayores, que pueden necesitar más tiempo o ayuda para evacuar, es fundamental conocer su zona y el riesgo de inundación que conlleva.
Decide si vas a evacuar o a quedarte en casa
La decisión de quedarse o marcharse debe basarse en varios factores: la zona de evacuación, el riesgo de inundación, la seguridad estructural y la altura de la vivienda, si la persona depende de equipos médicos que funcionan con electricidad y si puede estar presente un cuidador o un familiar. El condado de Broward también recuerda a los residentes mayores y a sus cuidadores que los planes de emergencia deben adaptarse a las circunstancias particulares de cada persona, incluyendo el equipo médico, las necesidades de cuidados, el transporte y el apoyo en materia de comunicación.
- Si te quedas en casa: Esto solo es recomendable si las autoridades locales no han ordenado una evacuación y tu casa es lo suficientemente segura como para quedarte en ella. Sigue las directrices del condado de Miami-Dade para quedarte en casa: quédate en una zona segura de tu casa (como una habitación interior con pocas ventanas o sin ellas), ten tu kit de emergencia a mano, lleva a tus mascotas y tus dispositivos de comunicación a la zona segura, y quédate en casa hasta que las autoridades den el visto bueno. Las recomendaciones de preparación para emergencias del condado de Broward para personas mayores también aconsejan acordar con un familiar, amigo o vecino que vaya a ver cómo estás después de una emergencia y asegurarte de que sepa cómo manejar cualquier equipo médico necesario para ayudarte.
- Si tienes que evacuar: decide antes de que llegue la tormenta adónde irás: a casa de un familiar, a un hotel o a un refugio especializado. Confirma tu medio de transporte, prepara una mochila de emergencia con lo necesario y repasa las directrices de evacuación con antelación. Sal siempre cuando se dé la orden de evacuación, en lugar de esperar a que las condiciones empeoren. Para ayudarte a prepararte, revisa las directrices de evacuación del condado de Miami-Dade y, si vives en Broward, la información de evacuación del condado de Broward.
Elabora un plan de comunicación
Las personas mayores que viven en su propio hogar no deberían depender de una sola persona de contacto. Antes de que empiece la temporada de huracanes, crea una red de apoyo con al menos tres personas:
- un familiar, amigo o vecino cercano
- una persona de contacto fuera de la zona que pueda pasarte información durante los cortes de suministro locales (puede que sea más fácil localizar a personas de contacto que vivan fuera de la ciudad, ya que están fuera de la zona afectada por el corte)
- un punto de contacto para la atención sanitaria o la coordinación de cuidados, como un centro de atención primaria, una agencia de asistencia a domicilio o una farmacia
Si eres cuidador, asigna las responsabilidades con antelación: decide quién se encargará de las llamadas, quién hará las visitas en persona, quién se ocupará del transporte y quién se pondrá en contacto después de la tormenta. Si coordinas todo desde otra ciudad o estado, establece expectativas realistas sobre la comunicación durante e inmediatamente después de la tormenta, ya que el servicio telefónico puede ser intermitente durante horas o días. Si necesitas más consejos sobre cómo cuidar a un familiar a distancia en situaciones de emergencia, echa un vistazo a nuestra publicación sobre cómo apoyar a un padre mayor desde lejos.
Regístrate para recibir ayuda antes de que la necesites
El Registro de Personas con Necesidades Especiales de Florida es un programa estatal gratuito que señala a las autoridades locales de gestión de emergencias a aquellas personas con necesidades médicas o discapacidades que les dificultarían evacuar por su cuenta. Cualquiera que dependa de la electricidad para sus aparatos médicos, tenga una discapacidad física o necesite ayuda para acceder a su medicación durante un huracán debería registrarse. Pero ten en cuenta que el registro no sustituye a un plan personal y no garantiza automáticamente que puedas acceder a un refugio para personas con necesidades especiales. Es una medida más de preparación, no una solución completa.
El condado de Miami-Dade también ofrece el Programa de Asistencia para Emergencias y Evacuaciones (EEAP), que proporciona ayuda para la evacuación a los residentes que cumplan los requisitos y necesiten transporte especializado, alojamiento adaptado (es decir, refugios diseñados para albergar equipos médicos y adaptados a personas con movilidad reducida), seguimiento médico o controles de bienestar tras un desastre. Los residentes que se hayan inscrito previamente tienen prioridad, y el plazo de inscripción se cierra antes de que se anuncie una orden de evacuación, así que no esperes a que se acerque una tormenta para inscribirte.
Los residentes de Broward también deberían consultar el Programa de Refugios para Personas con Necesidades Especiales y de Ayuda al Transporte para la Evacuación del condado. Los refugios para personas con necesidades especiales del condado de Broward pueden ser adecuados para los residentes que necesitan un mayor nivel de atención del que puede ofrecer un refugio para la población general, pero que no requieren hospitalización ni atención en un centro médico. Estos refugios ofrecen asistencia médica básica y seguimiento, cuentan con personal médico cualificado y disponen de electricidad de emergencia para iluminación limitada y equipos médicos esenciales.
Si no vives en los condados de Miami-Dade o Broward, consulta con el departamento de gestión de emergencias de tu condado para ver qué tipo de ayuda o recursos se ofrecen.
Cómo preparar un kit de emergencia específico para personas mayores
Aunque todos los kits necesitan agua y linternas, un kit específico para personas mayores se centra en lo imprescindible para mantener la salud y el bienestar. La lista básica de Miami-Dade es un buen punto de partida, y el condado de Broward también ofrece una lista de emergencia que incluye suministros generales, artículos para refugios, artículos para refugios con necesidades especiales y preparación para mascotas. Usa estas listas de los condados como base y, a continuación, adapta el kit a tus necesidades médicas, movilidad, memoria y comodidad.
- Medicamentos: Ten a mano un suministro de medicamentos recetados para al menos siete días, además de una lista por escrito con los medicamentos, las dosis, los médicos que los han recetado y los datos de la farmacia. Recuerda que la Parte D de Medicare suele permitir «repostajes de emergencia» antes de una tormenta. Consulta con tu farmacéutico al principio de la temporada.
- Reservas de equipos médicos: Asegúrate de tener baterías de repuesto o un generador para los concentradores de oxígeno, las máquinas CPAP y otros dispositivos que funcionen con electricidad. Añade también a tu kit baterías de repuesto para los audífonos.
- Documentos importantes: Guarda copias de tu documento de identidad con foto, las tarjetas del seguro, la información de Medicare o Medicaid, los datos de contacto de tus médicos, los contactos de emergencia, las instrucciones anticipadas y las instrucciones de cuidados en una bolsa o carpeta impermeable.
- Artículos que dan tranquilidad a las personas con demencia: Llévate una manta que les resulte familiar, un álbum de fotos, cosas sencillas para entretenerse, auriculares con reducción de ruido y sus aperitivos favoritos. En un refugio desconocido o en casa de familiares, estos artículos pueden ayudar a reducir la ansiedad, la agitación y la desorientación.
Consideraciones especiales para las enfermedades crónicas y la pérdida de memoria
Cuidar de la salud durante un corte de luz requiere una planificación adicional. Si tú o un ser querido tomáis medicamentos que deben conservarse en frío, como la insulina, ten a mano una nevera portátil pequeña y bolsas de hielo frescas. Consulta ya en la farmacia cuánto tiempo puede permanecer ese medicamento concreto a temperatura ambiente sin que se ponga en riesgo tu salud.
Para las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer u otra forma de demencia, cualquier alteración de la rutina puede aumentar la confusión y la agitación. Los entornos desconocidos, como los refugios de emergencia, también aumentan el riesgo de que se pierdan. Algunas estrategias útiles para los cuidadores son:
- Mantén la calma: la calma se contagia. Tu tono de voz y tu lenguaje corporal pueden ayudar a tranquilizar a la persona a la que cuidas. Evita dar demasiados detalles sobre la tormenta si eso aumenta su ansiedad.
- Mantén tus rutinas: intenta ceñirte a los horarios habituales de comida y sueño tanto como puedas.
- Recurre a la distracción y a la redirección: la música, las fotos o tareas sencillas pueden ayudar a mantener ocupado y centrado a tu ser querido.
- Prepárate para la posibilidad de perderte: si tienes que evacuar, lleva contigo tu documentación y, al llegar al refugio, informa al personal de tus necesidades cognitivas.
Recuperación tras la tormenta
Las secuelas de un huracán pueden seguir suponiendo un riesgo para las personas mayores. Por ejemplo, las enfermedades relacionadas con el calor durante cortes de luz prolongados suponen un peligro para las personas mayores con enfermedades crónicas. Presta atención a los síntomas de agotamiento por calor, como sudoración intensa, piel fría o pálida, debilidad, pulso rápido o débil, náuseas y mareos. Para refrescarte, mantén las persianas cerradas durante el día, quédate en la planta más baja de la casa, usa ventiladores a pilas y mantente hidratado.
Si se va la luz en tu barrio, tira los alimentos perecederos que hayan estado sin refrigerar durante más de cuatro horas y comprueba si hay algún aviso de hervir el agua antes de volver a usarla con normalidad. Si usas un generador, recuerda que siempre debe utilizarse al aire libre y lejos de ventanas y puertas para evitar la intoxicación por monóxido de carbono (una de las principales causas de morbilidad y mortalidad tras el paso de un huracán).
En definitiva, una gestión eficaz de las emergencias consiste en tomar las decisiones más difíciles mucho antes de que aparezcan las primeras nubes. Al tomar estas medidas proactivas ahora, te aseguras de que la seguridad y la tranquilidad sigan siendo lo más importante en tu casa, pase lo que pase con el tiempo.



