Consejos para unas articulaciones sanas

El desgaste de las articulaciones es parte natural del envejecimiento. Afortunadamente, existen muchas técnicas y buenos hábitos que pueden ayudarle a conservar las articulaciones para que pueda mantenerse activo y con movilidad a medida que envejece. Si colabora estrechamente con su médico y sigue estos consejos para unas articulaciones sanas, podrá reducir la gravedad de los dolores relacionados con la edad y mantener sus articulaciones en buen estado.

 

Mantener un peso corporal saludable

Mantener el peso dentro de unos límites saludables es una de las mejores cosas que puede hacer por la salud de las articulaciones. El exceso de peso corporal sobrecarga las articulaciones que soportan peso, como las caderas, la espalda y, sobre todo, las rodillas. Afortunadamente, los estudios han demostrado que por cada kilo de peso corporal perdido, se produce una reducción exponencial de la tensión en la articulación de la rodilla, por lo que incluso una pequeña pérdida de peso puede ayudar.

 

Ejercicio de bajo impacto

¿Alguna vez ha notado que sus articulaciones se agarrotan después de permanecer quieto durante mucho tiempo? Al mover las articulaciones, se estimula el flujo de líquido sinovial, que el organismo utiliza para lubricar y nutrir el tejido articular. Utilizar las articulaciones con regularidad (sin sobrecargarlas) las mantiene saturadas de líquido sinovial, lo que las mantiene ágiles y menos propensas al dolor. Si realizas muchas actividades sedentarias, como leer o ver la televisión, asegúrate de levantarte y moverte cada hora para mantener sanas tus articulaciones.

Mejor aún: las rutinas de ejercicio físico de bajo impacto, como el yoga, el tai-chi, la natación, el pilates, el ciclismo y el levantamiento de pesas, pueden beneficiar a las articulaciones de muchas maneras. El ejercicio no sólo puede ayudarle a mantener un peso corporal saludable y limitar la rigidez articular, sino que también fortalece los músculos y los huesos para proporcionar apoyo y estabilidad adicionales a las articulaciones.

 

Postura correcta

Presta atención a tu postura cuando estés sentado o de pie para evitar una tensión añadida en las articulaciones de la cadera y la columna vertebral. Tenga especial cuidado al levantar o transportar objetos. Asegúrate de coger los objetos con las piernas, no con la parte baja de la espalda, y distribuye el peso uniformemente sujetando los objetos cerca del cuerpo y centrados entre los hombros. Además, ten en cuenta que puedes mejorar tu postura de forma natural fortaleciendo los músculos centrales mediante el ejercicio.

 

Nutrición y suplementos

Seguir una dieta equilibrada desde el punto de vista nutricional es fundamental para la salud física general. En particular, las articulaciones se benefician de nutrientes como la vitamina D, el calcio y las proteínas, que el organismo utiliza para fortalecer huesos y músculos. Si padece dolor articular crónico o artritis, es posible que su reumatólogo le recomiende incorporar a su dieta más alimentos antiinflamatorios, como la cúrcuma, las verduras de hoja verde, las bayas y los alimentos que contienen ácidos grasos omega-3, como el pescado y los frutos secos. También hay una variedad de suplementos que los estudios han demostrado que son beneficiosos para la salud de las articulaciones. No obstante, consulte siempre a su médico antes de añadir nuevos suplementos a su dieta.

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