Cómo ayudar a los padres a adaptarse y prepararse para el traslado a una residencia de ancianos o a un centro de vida asistida

abril 1, 2021

Trasladar a uno de sus padres a una residencia de ancianos o a una residencia asistida es una transición sin igual. Muchos cuidadores familiares evitan siquiera pensar en ese traslado. La esperanza es que los padres puedan vivir una vida entera en su propia casa o con la familia. La mera idea de acercarse a uno de los padres y discutir las opciones de vida “futuras” puede resultar extremadamente estresante. Los cuidadores experimentan culpa, ansiedad y miedo. Estas emociones pueden verse exacerbadas por miembros de la familia que comparten sus propios conflictos internos.

Este artículo le ayudará a relajarse, a pensar con claridad y a darse cuenta de que lo que usted, su padre y su familia están experimentando no es más que el día a día. La realidad es que muchos adultos mayores pueden prosperar y disfrutar de una nueva independencia. Harán nuevos amigos y participarán en divertidas actividades terapéuticas para mayores. A veces sólo hace falta un poco de tiempo. Cualquier cambio o transición provoca cierto estrés. Es normal. Liberarse del miedo ayuda al individuo a afrontar los retos de forma positiva y constructiva. Esta actitud refuerza a tu padre anciano. No evites tener “la charla”. Discutir antes las opciones de vida para mayores con un enfoque tranquilo y positivo ayuda a evitar la búsqueda estresante y las largas listas de espera. Prepárate. Una enfermedad inesperada o un accidente pueden exigir cambios inmediatos. Es mucho mejor conocer las opciones para cualquier necesidad que pueda surgir.

Empieza a aprender

Se pueden tomar algunas medidas con antelación para facilitar esta transición.

Dedique algún tiempo a investigar las comunidades de personas mayores, incluidas las distintas opciones de vida que ofrecen. Asegúrate de que conoces las diferencias fundamentales entre vida independiente, vida asistida y residencias de ancianos de larga duración. Háblalo con el médico de tus padres y, sobre todo, con ellos. Debe participar en todo el proceso. Si su progenitor sufre alguna pérdida de memoria u otro trastorno neurocognitivo, el cuidado de la memoria será una prioridad absoluta. Infórmese sobre las estrategias de apoyo al cuidado de la memoria, los tratamientos y los entornos de envejecimiento saludable. Pregunte e infórmese. Para su progenitor, todas estas acciones respaldan su papel continuado como su cuidador y defensor.

Infórmese sobre opciones dietéticas (como planes de dietas para diabéticos), atención médica, seguridad y protección. Piense en centros que ofrezcan una atención continuada completa, como fisioterapia, clínicas y hospitales in situ, pruebas diagnósticas y mucho más. Si no es así, asegúrese de que comprende el proceso de asistencia médica y atención de urgencia y de que su progenitor conoce el plan y se siente cómodo con él.

Comunicar con empatía

Comprenda que es probable que su progenitor experimente cierto temor e inquietud. Esto es normal. Recuérdale a tu progenitor que no durará. Hable de planes, como visitas semanales o asegurarse de que hay espacio suficiente para la familia y los nietos. Hable de cómo se conectará a menudo con una tableta o un iPad para mayores para pasar tiempo cara a cara con frecuencia. Asegúrate de que tus padres tienen la oportunidad de comunicar lo que les gusta o lo que no les gusta.

En los momentos más difíciles, intenta ponerte en el lugar de tus padres. Comprender los posibles sentimientos de pérdida. Su progenitor podría estar lamentando su independencia, haber perdido el sentido de la vida o incluso ser una carga. Empatiza con estos sentimientos e intenta por todos los medios convertir lo negativo en positivo. Recuérdeles las ventajas de este cambio de estilo de vida, pero trate de no restar importancia a sus emociones. Son auténticos.

Hacer de las visitas conjuntas una aventura

¿Recuerdas cómo trataban tus padres las visitas al campus universitario? Fue una aventura grande, emocionante y a veces aterradora. Hubo risas y hubo lágrimas. Visitas buenas y otras decepcionantes. Lo hicisteis juntos, y probablemente sea un recuerdo muy grato. Lleve a su progenitor a tantas instalaciones como pueda. Tomad juntos las decisiones disponibles. Genera entusiasmo en torno a experiencias que sabes que interesarán a tus padres. Sé sincero contigo mismo y con tus padres.

Prepárese para un periodo de adaptación

Asegúrese de que toda la familia es consciente de que el cambio supondrá un reto. Habrá un periodo de adaptación para todos. Crear un equipo familiar que trabaje unido. Planifique turnos para comunicarse con el personal, sobre todo en los primeros meses de la mudanza. Si habla de la adaptación con antelación, su progenitor tendrá tiempo de hacerse a la idea y estar mejor preparado. Escucha lo que tienen que decir tus padres. Si hay problemas, la comunicación es vital. Esté disponible y presente. Planifique sus visitas con antelación.

Establezca un nivel de comodidad antes de la mudanza

Una vez seleccionada la comunidad adecuada, visítala con tus padres y otros miembros de la familia. Las visitas breves y frecuentes ayudarán a todos a familiarizarse y sentirse más cómodos con el nuevo entorno. Si es posible, asista a comidas y actos. Tome imágenes de su nueva residencia y utilícelas para personalizar y planificar.

Sobre todo, relájate y practica la tranquilidad. Lo más probable es que el nuevo estilo de vida de tus padres mejore. Dale un poco de tiempo.

En Miami Jewish Health, animamos a nuestros residentes y a sus familias a visitar nuestro campus tantas veces como sea necesario. Nuestro equipo de expertos le ayudará a usted y a su progenitor a elegir la opción de vida adecuada con la cantidad justa de asistencia y servicios. Hay tanto que ver y tanto que aprender. Conózcanos.

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