¿Te preocupan los cambios en tu memoria o en tu capacidad de pensar?
La salud cognitiva es un aspecto crucial del bienestar general, sobre todo a medida que envejecemos.
Las revisiones cognitivas anuales pueden desempeñar un papel vital en la detección precoz de posibles problemas, lo que permite intervenir a tiempo y obtener mejores resultados en afecciones como la enfermedad de Alzheimer.
En este artículo, te explicaremos qué puedes esperar durante una exploración cognitiva, para que te sientas más preparado y tranquilo con el proceso.
¿Qué son los Exámenes Cognitivos?
Las pruebas cognitivas son evaluaciones breves diseñadas para detectar problemas en la forma en que el cerebro procesa el pensamiento.
Suelen realizarse en revisiones rutinarias o cuando preocupan los cambios en la memoria.
Es importante señalar que las pruebas cognitivas no son herramientas de diagnóstico.
En cambio, sirven como primer paso para determinar si se necesitan pruebas o exámenes más exhaustivos.
Son como un chequeo rápido de la salud de tu cerebro, que ayuda a detectar cualquier problema en una fase temprana, cuando suele ser más manejable.
El proceso de selección
Una exploración cognitiva suele durar entre 10 y 30 minutos.
Durante este tiempo, tu profesional sanitario evaluará diversas funciones cognitivas mediante una serie de preguntas y tareas.
Algunas de las áreas que pueden evaluarse son:
- La memoria: Se te puede pedir que recuerdes una breve lista de palabras u objetos y que los recuerdes más adelante en la prueba.
- Atención y concentración: Las tareas pueden incluir repetir una serie de números hacia delante y hacia atrás o identificar formas o letras concretas en un grupo.
- Habilidades de resolución de problemas: Se te pueden presentar rompecabezas sencillos o pedirte que expliques cómo manejarías situaciones hipotéticas.
- Habilidades lingüísticas: El evaluador puede pedirte que nombres objetos comunes, sigas instrucciones verbales o mantengas una breve conversación.
- Habilidades visuales-espaciales: Se te puede pedir que dibujes la esfera de un reloj que muestre una hora concreta o que copies una forma geométrica sencilla.
- Pensamiento abstracto: Se te puede pedir que expliques el significado de proverbios comunes o que identifiques relaciones entre objetos aparentemente no relacionados.
- Función ejecutiva: Puede consistir en organizar la información o alternar entre distintos tipos de tareas.
Recuerda que estas pruebas están diseñadas para ser sencillas y no invasivas.
No hace falta estudiar ni prepararse de antemano: el objetivo es evaluar tu función cognitiva actual en un ambiente relajado.
Después de la proyección
Una vez que hayas completado el cribado, tu médico evaluará si tu función cognitiva está dentro de los límites esperados para tu edad e historial médico, o si puede haber aspectos preocupantes que justifiquen una investigación más a fondo.
Si el cribado sugiere posibles problemas cognitivos, tu médico puede recomendarte pruebas de seguimiento, como evaluaciones neuropsicológicas, imágenes cerebrales, análisis de sangre u otros cribados.
Éstos pueden ayudar a diagnosticar o descartar diversas afecciones que podrían estar afectando a tu función cognitiva, como efectos secundarios de la medicación, deficiencias nutricionales, trastornos mentales, problemas tiroideos, trastornos del sueño y otros.
Es crucial que hables a fondo de los resultados con tu profesional sanitario.
Puede ayudarte a comprender lo que ha revelado el cribado y colaborar contigo para determinar los pasos siguientes, si son necesarios.
¿Quién debe someterse a una exploración cognitiva?
Aunque las pruebas cognitivas suelen asociarse a los adultos mayores, las personas con antecedentes familiares de demencia, las que han sufrido un traumatismo craneoencefálico o cualquiera que note cambios en sus capacidades cognitivas podría plantearse someterse a ellas.
Para los mayores de 65 años, las pruebas cognitivas están incluidas en las visitas anuales de bienestar de Medicare.
Se recomienda someterse a estas pruebas anualmente, lo que permite a los profesionales sanitarios comparar las respuestas de un año a otro y realizar un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo.
Tomar medidas proactivas para controlar tu salud cognitiva es una parte importante del envejecimiento saludable.
Si sabes qué puedes esperar durante una exploración cognitiva, podrás abordar el proceso con confianza, sabiendo que estás dando un paso valioso para mantener tu salud.
Si te preocupa tu salud cognitiva y buscas atención especializada, el MIND Institute Frank C. y Lynn Scaduto de Miami Jewish Health está aquí para ayudarte.
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