Para las personas mayores y sus familias, notar problemas de memoria o cambios cognitivos puede suscitar, comprensiblemente, preocupación por la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, varias enfermedades tratables pueden causar síntomas que imitan la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. En reconocimiento del Mes Nacional de Concienciación sobre la Enfermedad de Alzheimer, compartimos información sobre estas enfermedades para ayudarte a orientar tus conversaciones con los profesionales sanitarios, incluida una discusión sobre la realización de pruebas completas para detectar cualquier causa subyacente de problemas cognitivos.
Depresión
En algunos ancianos, la depresión puede manifestarse principalmente como síntomas cognitivos, más que como cambios de humor. Una persona deprimida puede tener dificultades de concentración, problemas de memoria, confusión y lentitud de pensamiento, síntomas que pueden confundirse con los primeros signos de demencia. La depresión suele tratarse mediante una combinación de enfoques, como medicamentos antidepresivos, terapia cognitivo-conductual y cambios en el estilo de vida, como ejercicio regular y compromiso social. Muchos ancianos experimentan una mejora significativa de sus síntomas cognitivos cuando se trata adecuadamente su depresión.
Problemas de tiroides
Tanto una tiroides poco activa (hipotiroidismo) como una tiroides hiperactiva (hipertiroidismo) pueden afectar a la función cerebral y causar síntomas parecidos a los de la enfermedad de Alzheimer. Con el hipotiroidismo, algunas partes del cuerpo funcionan más despacio de lo normal, incluido el pensamiento y el funcionamiento ejecutivo. Algunas personas pueden experimentar lentitud mental o sentir que piensan “a través de una niebla”. Por el contrario, el hipertiroidismo puede dificultar la concentración y el mantenimiento de la memoria a corto plazo. La buena noticia es que, por lo general, los problemas tiroideos pueden detectarse mediante sencillos análisis de sangre y tratarse con medicación para regular los niveles hormonales. Una vez que la función tiroidea se restablece a la normalidad, los síntomas cognitivos suelen resolverse.
Deficiencias nutricionales
Ciertas deficiencias vitamínicas, sobre todo de B12 y folato, pueden causar síntomas cognitivos que reflejan los de la enfermedad de Alzheimer. Estas deficiencias pueden provocar pérdida de memoria, confusión, dificultad para resolver problemas y cambios de humor o comportamiento. Los adultos mayores son especialmente susceptibles a la deficiencia de B12 debido a la disminución de su absorción. El tratamiento suele consistir en ajustes dietéticos o en suplementar las vitaminas deficientes, ya sea mediante suplementos orales o, en algunos casos, inyecciones. Muchas personas notan una mejoría de su función cognitiva a las pocas semanas o meses de iniciar la suplementación vitamínica, aunque el plazo puede variar según la gravedad y duración de la deficiencia.
Efectos secundarios de los medicamentos
Algunos medicamentos, o combinaciones de medicamentos, pueden causar síntomas cognitivos que pueden confundirse con la demencia. Esto es especialmente frecuente en los adultos mayores que toman varios medicamentos. Los efectos secundarios pueden incluir problemas de memoria, confusión, dificultad de concentración y cambios en el estado de alerta o la velocidad de pensamiento. Un profesional sanitario puede revisar todos los medicamentos actuales para identificar posibles problemas y hacer los ajustes necesarios. A veces, simplemente cambiando el horario de los medicamentos, ajustando las dosis o cambiando a medicamentos alternativos puede ayudar a resolver los síntomas cognitivos.
Trastornos del sueño
La función cognitiva puede verse afectada significativamente por los trastornos del sueño. Cuando el cerebro no descansa adecuadamente, pueden producirse problemas de memoria, dificultades de concentración, alteraciones en la toma de decisiones y cambios en el estado de ánimo, síntomas que podrían confundirse con una demencia precoz. El tratamiento depende del diagnóstico concreto y puede incluir el uso de una máquina CPAP para la apnea del sueño, terapia cognitivo-conductual para el insomnio u otras intervenciones. Muchas personas descubren que sus síntomas cognitivos mejoran drásticamente cuando empiezan a descansar adecuadamente.
Infecciones
Ciertas infecciones pueden causar la aparición repentina de síntomas cognitivos, sobre todo en los adultos mayores. Por ejemplo, las infecciones del tracto urinario (ITU) a veces pueden causar confusión y cambios de comportamiento. La enfermedad de Lyme puede afectar al sistema nervioso, provocando problemas de memoria, dificultad de concentración y cambios de humor. Estas infecciones suelen tratarse con antibióticos adecuados. Los síntomas cognitivos suelen mejorar rápidamente una vez tratada adecuadamente la infección, aunque algunas infecciones pueden requerir periodos de tratamiento más largos para una recuperación completa.
Lesión en la cabeza
Incluso los traumatismos craneoencefálicos leves o las conmociones cerebrales pueden causar síntomas cognitivos que podrían confundirse con la demencia. A veces, estos síntomas pueden persistir durante semanas o meses tras la lesión inicial. El tratamiento suele consistir en una combinación de reposo, vuelta gradual a las actividades y, posiblemente, terapia de rehabilitación cognitiva. Muchas personas se recuperan totalmente de los traumatismos craneoencefálicos leves, aunque el plazo de recuperación puede variar significativamente de una persona a otra.
La importancia de un diagnóstico adecuado
Aunque estas afecciones pueden causar síntomas similares a los de la enfermedad de Alzheimer, es crucial someterse a una evaluación médica adecuada para determinar la causa subyacente. El MIND Institute Frank C. y Lynn Scaduto de Miami Jewish Health está especializado en exámenes cognitivos exhaus tivos que pueden evaluar si tu función cognitiva se encuentra dentro de los límites esperados para tu edad y tus antecedentes de salud, o si puede haber aspectos preocupantes que justifiquen una investigación más a fondo. Mediante la detección precoz y el diagnóstico adecuado, muchos problemas cognitivos pueden abordarse eficazmente, lo que mejora la calidad de vida. No esperes para abordar tus preocupaciones sobre la memoria o la capacidad de pensar. Programa hoy mismo una exploración cognitiva en el MIND Institute. Nuestro enfoque integral de la salud cognitiva puede ayudarte a obtener las respuestas y la orientación que necesitas para una salud cerebral óptima.



